La mediación en un procedimiento de resolución de conflictos alternativo en el que las partes, guiadas por un mediador, tratan de encontrar una solución a sus conflictos. Es una opción que ofrece un método flexible y autónomo en todos los aspectos del conflicto, en contraposición con los procedimientos judiciales y arbitraje oficiales.

Responsabilizarse y decidir voluntariamente resolver un conflicto puede beneficiar a ambas partes ya que posibilitará que os sintáis más cómodos que en otro tipo de procedimientos. Hay muchos más beneficios para las partes si eligen esta opción mediadora:

  1. Más rápida que los procedimientos judiciales generales.
  2. Rentable – más económica debido a los posibles contratiempos relativos al reconocimiento y ejecución de sentencias de los asuntos civiles y mercantiles, la asistencia judicial en la entrega de documentos y la toma de pruebas que un litigio general conlleva.
  3. Confidencial – lo que beneficia a la relación y reputación de las partes.
  4. Equilibrio de poderes, haciendo que ambas partes se sientan más cómodas especialmente en conflictos transfronterizos.
  5. Negociación de planes de pagos, lo que podría mantener sano el flujo de caja del negocio cuando sea necesario.